Pequeñeces

¿Tiempo para mí?, te preguntarás, ¿y eso qué es?... Tus verdaderas necesidades entrarán entonces en una fase de sueño profundo en el que ya ni tan siquiera un principe de cuento podrá hacerlas despertar... ¿Y qué más dará?, dirás, !el tiempo libre está sobrevalorado!, ¿acaso hoy día alguien es dueño de un minuto de su tiempo?, aparentemente te empeñarás en quitarle importancia; pero, tiempo al tiempo, no todo en la vida es deber, también existe el querer, e ignorar constantemente esas “pequeñeces” que uno necesita para sentirse en contacto consigo mismo sólo las hará crecer a pasos agigantados. Cuando menos lo esperemos, nuestras “pequeñeces” habrán ya tomado la altura necesaria para alcanzar a tocarle el timbre a la fustración; y entonces, será ella, nuestra fustración, la que nos salga corriendo al encuentro. ¿Quién sabe?, puede que nuestros anhelos más callados se hayan transformado para entonces en gigantes capaces de ahogar por dentro hasta esos pequeños instantes que antes dedicabas a sonreir...
Es evitable... Una gota junto a otra hace oleajes, luego mares... !océanos!. Las circunstancias mandan, obligan; aún así, no dejes espacio a esa pequeña gota que pueda colmar el vaso; es lo justo, siempre que se pueda hay que pararse a respirar y tomar agua. Buscar el momento, es la manera, el vaso aumentará de nuevo su capacidad para el suma y sigue; y, ya de paso, tu también... !Eso dicen!. !Muévete!.
Moving - Macaco