10 octubre 2006

Un rayo de sol, oh oh oh...

Si hay algo tan variable como el tiempo atmosférico, es el estado de ánimo de las personas. Hay días, en los que sin saber muy bien por qué, nos ilumina el buen humor como si el sol sólo tuviera ojos para nosotros. Otros, son lo más parecido a estar en medio de una niebla espesa, nos levantamos ya de buena mañana como si no fuéramos capaces de ver más allá de nuestras narices; y otros, sin venir a cuento, basta un leve contratiempo para que amenace tormenta y nos pongamos de uñas, de malas pulgas, hechos una fiera, nos tiremos de los pelos, echemos chispas, tengamos más púas que un puerco espín, o seamos suaves como cardos... Hay muchas maneras de decirlo, cada lugar tiene su propio argot para definir una misma cosa; pero, se llámese como se le llame, lo importante es que seamos capaces de llamarle la atención de vez en cuando a nuestro comportamiento, para adueñarnos así de nuestro humor y no dejarnos manipular según su antojo.

Aplicando la lógica “aplastante”, hay dos tipos de cosas por las que nunca deberíamos enfadarnos: por las que tienen remedio y por las que no lo tienen. Con todo aquello que tiene arreglo, en lugar de malgastar nuestra energía inútilmente con un enfado, ¿por qué no hacer buen uso de la misma tratando de encontrar lo antes posible una solución?; y si no hay una salida, más vale no discutir ya que no está en nuestras manos cambiar lo inevitable. Aunque, del dicho al hecho hay un trecho, ¿cómo hacerlo?, quien tenga el truco que lo patente y después lo cuente…

Algunos piensan que dar una buena “coz” a tiempo siempre es mucho mejor que ir cargándose de una tensión reprimida que no trae consigo nada bueno, quizás no se den cuenta que acumular pequeñas lesiones superficiales es siempre el primer paso para crear una herida mayor que cueste de cicatrizar. Otros, entre los cuales afortunada o desafortunadamente me encuentro, somos más de guardar durante la tempestad un silencio rotundo. Cada uno tiene su propio “modus operandi” por llamarlo de alguna manera; pero hay algo en lo que todos coincidimos. Después de la tormenta, muchos de los sólidos argumentos a los que nos agarrábamos con fuerza durante nuestro enfado, tienden a desvanecerse hasta el punto de hacernos sentir ridículos rememorando ciertas escenas de nuestra película personal. No estaría nada mal que alguien nos pudiera grabar en video para así poder contemplarnos unos días, o tal vez unas horas, después de nuestro “momento nubarrón”. Sería una forma bastante efectiva de aprender de nuestros propios errores. En todo caso, a falta de una buena cámara siempre nos quedará la empatía, quien tenga el gusto de conocerla… ¡que la cuide y haga buen uso de ella... yo siempre lo intento!.

10 Cosquillas:

La cosquilla de Anonymous Carquinyol dice...

Yo soy de la coz,... que le vamos a hacer, es que soy muy "burrito" !!

Prometo a partir de ahora tomarme las cosas con más calma y antes de soltar la coz concentrar mis pensamientos en un punto interior de tranquilidad !!

.... también prometo ir a comprar una cámara de video !!!!

10:08 a. m.  
La cosquilla de Anonymous Xiluso dice...

El silencio, maldito silencio ...

cuantas veces lo he sufrido y lo he hecho sufrir.

A mi me condujo a mi pozo y por poco no salgo de él.

Si algo he aprendido, es a no callar, intentando no herir, pero no callar. El silencio puede crear abismos infranqueables

10:43 a. m.  
La cosquilla de Blogger Alalluna dice...

CARQUINYOL: jajaja ¿ya salió el burrito català?, ainssss mejor no te compres la cámara de video por el momento que con la cámara de fotos ya tenemos más que suficiente.Mira que te conozco y después de un de tiempo de aprendizaje puedes acabar como Almodovar, haciéndote famoso!... Faaaameeeeeeeeee!!... :-P

XILUSO: Eso mismo que has escrito podría haberlo escrito yo con las mismas palabras, sólo el que ha estado antes en un pozo puede hablar de esa manera. Si algo he aprendido yo también es a no callar, intentando no herir pero no callar, ya callé demasiadas cosas. Ahora mismo, no me guardo absolutamente nada para mí, eso sí, las digo en su debido momento. Hablar en un momento de ofuscación es el camino más seguro para llegar a herir a la otra persona; hay que hablar después de que todo haya pasado, cuando se contempla la realidad desde la calma y se tienen orejas para escuchar. Dialogar en lugar de discutir. Difícil pero no imposible.

12:22 p. m.  
La cosquilla de Blogger DANI dice...

Los susurros se esconden en rincones oscuros y el silencio contesta a absurdos sin sentido.

Emociones extraviadas de tozudos y orgullosos.

:P

12:27 p. m.  
La cosquilla de Anonymous LaIsla dice...

Hola Lluna,
Pues si, el humor es como el tiempo y casi siempre cambia con él también! Pero eso sí, el tiempo seguirá como quiera, pero nosotros deberiamos dominar nuestro genio, o nuestras alegrias, para hacer buen uso de ellos y ellas cuando más lo necesitemos...no?
Besos!

4:11 p. m.  
La cosquilla de Blogger J.C. dice...

Allalu! Si no nos enojamos por las cosas que tienen remedio y por las que no lo tienen tampoco, ¿entonces por qué nos hacemos problema? Me dejaste sin causas para irradiar mala onda con una lógica que cierra por todos sus lados. Dudo que la pueda poner en práctica de todos modos, me irrito con facilidad.
Mi humor suele ir acompañado con el tiempo también. ¿Se puede decir que dependo del clima?

4:50 p. m.  
La cosquilla de Blogger Alalluna dice...

DANI, LAISLA: Gracias por la visitilla. Besos

JAZMIN: La gracia está en enojarse lo menos posible, a fín de cuentas, con lo rápido que se nos escapa el tiempo... ¿para qué perderlo con eso?. Mucho mejor disfrutarlo!.

7:42 p. m.  
La cosquilla de Anonymous ángel dice...

pues mira, pienso que un buen cabreo (de vez en cuando) libera toxinas mentales. Sobre todo cuando se da rienda suelta al enfado y tiembla hasta el basto a tu alrededor.
Lástima que cada día tengo menos ganas de despotricar y también (por qué no decirlo) muchísimos menos motivos.
Esto de holgar, sin estar sujeto a horarios ni a jefes es un magnífico remedio.

8:35 p. m.  
La cosquilla de Anonymous Marta dice...

me quedo con eso de que para qué enfadarnos si algo tiene remedio y para qué enfadarnos si ya no lo tiene. nueva filosofía. un beso desde valencia.

8:58 p. m.  
La cosquilla de Blogger Alalluna dice...

ÁNGEL: Me alegra volver a leerte, y no te enfades tanto que el as de bastos donde mejor está es quietecito en la baraja. Besos, espero que estés menos atareado que hace unos días.

MARTA: Gracias paisaneta... Mañana me voy a Valencia, por fín unos días de puente en mi terreta, !ooooooole!... Esto de poder disfrutar de dos ciudades está muy bien, pero después de dos semanas largas en Barcelona, !ya me tocaba volver unos días para allá!. Espero que los naranjos sigan estando todos en el mismo lugar que los dejé!. Besos

2:00 a. m.  

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