13 octubre 2006

!Quiero más queso!

Olvidar y recordar son dos verbos muy caprichosos y llenos de preguntas sin respuesta; para quién piense lo contrario, lanzo una pregunta al aire: ¿por qué la mayoría de las veces no conseguimos olvidar aquello que no querríamos tener que recordar; y sin embargo, otras muchas veces, no conseguimos recordar todo lo que debiéramos por haberlo aprendido?, ¿quién lleva las riendas de nuestro cerebro para que él camine siempre por libre independientemente de las ordenes que nosotros le enviemos?, ¿cómo definiríais el comportamiento de ese pequeño ratoncito que aparece en esta imagen?, ¿por qué a veces se empeña en llevarnos a la deriva y otras nos conduce directos al lugar más indicado?.

En mi opinión, sin lugar a dudas, este pequeño roedor debe estar muy familiarizado con la universal ley del mínimo esfuerzo, en este caso también llamada rutina mental; ya que, parece ser que se mueva más siguiendo la ley de la inercia que las reglas de la lógica… Da la sensación de que, tanto en las situaciones conflictivas como en las más manejables, tenemos siempre un modo de actuar ya inculcado y definido por defecto. Solamente cuando nos “esforzamos” en enseñar al ratón un trozo de queso para llamar su atención hacia otro sentido, es cuando conseguimos realmente que éste cambie de rumbo, deje de girar en su rueda particular y siga un nuevo itinerario llevándonos a nosotros tras de sí.

Conclusión: Si de verdad queréis ganar la batalla del autocontrol, olvidaros para siempre de los libros de autoayuda y hacerme caso… Seguir el consejo que me confió en secreto un buen día un viejo monje budista: Bajar al supermercado más cercano, comprar un buen trozo del queso más oloroso que tengan; y desde ese momento, la orientación de vuestra vida seguirá el sentido correcto, porque de repente: ¡habréis conseguido convertiros en vuestros propios guías!.


Bueno, por fín viernes, así que a aprovechar el tiempo antes de que se escape corriendo el fin de semana... Jazmín, ten cuidado con tu lindo "gatito" no vaya a ser que me quede sin ratón... !Nos vemos el lúnes!.

11 Cosquillas:

La cosquilla de Anonymous Anónimo dice...

Me ha encantado tú post.

No, por queso no será, por que por aqui, siempre hay, y mucho. jajajajaja

Un beso

9:15 a. m.  
La cosquilla de Blogger Sayury dice...

Nunca he creído en los libros de autoayuda, yo creo como tú que los entresijos del cerebro son muy difíciles de conocer y no creo que haya "soluciones" válidas para todas las personas, es cuestión más bien creo yo, de conocerse un poco a uno mismo...

Por cierto, para que no te entre la gula, he actualizado... ;-p

Saludos desde Rod@ndo!

12:48 p. m.  
La cosquilla de Blogger AVG dice...

Pues sí que es caprichoso nuestro cerebro... en cuanto a los libros de autoayuda, en realidad no es que sirvan por sí mismos, son, al igual que recurrir a curanderos, amig@s, ligues, hipnosis, etc, un método para ganar seguridad en nosotros mismos.

Si se cree en ese método, nos ayudará, pero la verdad es que al final nos ayudamos nosotros mismos, pues en estos métodos sólo encontramos la excusa perfecta para evitar la negación de mejorar que a veces nos imponemos.

Ciao!

1:43 p. m.  
La cosquilla de Anonymous Anónimo dice...

jajajajajaj

Pero si el desfile lo echan todos los años en la tele!!!!!! Estás apaña!!!!

A mi me encanta verlo

Un beso

2:44 p. m.  
La cosquilla de Anonymous Anónimo dice...

Lo reconozco; Tengo algún que otro libro de autoayuda en mis estanterías... y alguno hasta lo he leído! En general no tienen ninguna fórmula mágica pero te pueden dar un pequeño "empujoncito" mental si los lees (aunque el que de verdad se ayuda es uno mismo con su voluntad, ya lo dice la palabra; autoayuda)


Buen fin de semana amiga! Un besazo fuerte!

4:27 p. m.  
La cosquilla de Anonymous Anónimo dice...

Confieso que tuve mi época de compra de libro de autoayuda y, bueno, puede que no ayuden tanto como pretenden pero creo que sí te pueden servir para reflexionar sobre algunas cuestiones...

Vuelve de visita a mi blog siempre que quieras... si antes no acaba conmigo mi tecla favorita del portátil :D

10:50 p. m.  
La cosquilla de Anonymous Anónimo dice...

gracias por visitarme y abrirme tu ventana y dejarme y hacerme pensar...
bueno yo no creo en los libros d autoayuda, mas bien en la ayuda d uno mismo y d los q le rodean...
En fin creo q el olvidar y el recordar, uff...que dificil de controlar, hasta q no inventen algo pa formatear el cerebro...
besines dulces!!!!!

12:11 a. m.  
La cosquilla de Anonymous Anónimo dice...

Uyssss, la mente ... pero qué cabr*** puede ser a veces.
Eso de los libros de autoayuda ... no sé, yo creo que más bien autoayudan a comerte más la cabeza, jejeje. El cerebro es como es ...

Un besillo, Alalluna

9:34 a. m.  
La cosquilla de Blogger DANI dice...

Pues no se yo eh alalluna, hace mucho que compro cabralles, gorgonzola y roquefort y aún así me ha costado unos añitos (no pocos) redireccionar mi vida ja ja ja.

un beso gratinado

7:39 a. m.  
La cosquilla de Anonymous Anónimo dice...

Pues no se pero yo me hincho de queso y la verdad es que mi cabecita va de mal en peor,a ver si mi cerebro va a funcionar con chorizo en vez de con queso, tendre que probarlo... Un saludo.

1:34 p. m.  
La cosquilla de Anonymous Anónimo dice...

Curiosamente tendemos a olvidar los buenos momentos y recordamos aquellos momentos amargos (eso es puro masoquismo, pero así es el ser humano).

Por cierto quereis el libro definitivo de autoayuda, yo lo tengo:
"El arte de amargarse la vida" de Paul Watzlawick, si con el no haceis de vuestra vida un infierno nadie podrá, aunque ahora que lo pienso ... más que autoayuda seria autodestrucción.

Por cierto gracias por ponerme en tu relación de blogs, aunque ya sabes que con ello el nivel de calidad te ha caido por los suelos :D (si algún dia aprendo a hacer eso en mi blog prometo ponerte)

Por cierto, cuantos por cierto digo por metro cuadrado ...

10:34 a. m.  

Publicar un comentario

<< Home

eXTReMe Tracker