12 octubre 2006

Inocente, ¿inocente?

Hay quien asegura que los niños no mienten nunca a causa de su inocencia, hay quien se empeña en contradecirlo diciendo que más inocentes son los adultos que piensan que eso pueda ser verdad. Si yo tuviera que posicionarme ahora mismo en uno de los dos lados, modestamente, ¡no sabría hacerlo!... De todos modos, a ver en qué termina este “inocente” post, igual llego a alguna “moraleja”…

Si tan sólo escuchara el susurro tentador de ese “demonio” que aparece siempre de repente en nuestro hombro derecho, probablemente, acabaría dándole la razón en algo: “Los niños están capacitados para mentir; es cierto que ellos no lo ven con la maldad que encierra la mentira de un adulto, pero si se valen de ello como estrategia para obtener aquello que se quiere conseguir a toda costa o para evitar un posible castigo. Son unos verdaderos expertos a la hora de hacer de la mentira un arte, acomodando sus diferentes versiones según su conveniencia; tanto es así, que si no eres capaz de desarrollar una especie de halo de santidad a tu alrededor, o le robas toda su calma y paciencia al mismísimo Dalai Lama, te pueden hacer llegar fácilmente a la más temida locura”.

Pero, afortunadamente, ese “angelito” que reside siempre en mi hombro izquierdo, entra en acción a tiempo diciéndome alto y claro: “Los niños no mienten, si acaso sólo fantasean, gritan la verdad con sus ojitos o su sonrisa. Siempre saben dar abrazos sinceros aunque te llenen de besos pegajosos, nunca los verás venir hacia ti tan sólo por cortesía o diplomacia; con total espontaneidad, deciden libremente si se acercan a ti o esquivan tu compañía... Son capaces de hacerte sonrojar, tanto con un sencillo cumplido que no pretendía serlo, como con un comentario inoportuno, natural e ingenuo. Digan lo que digan, estas personitas tienen el don de recordarnos aquello que ya perdimos y que en su día también fuimos”.

Pues… ¡sigo en las mismas!, ¿a cual de los dos doy la razón?... Por lo que a mí respecta, la única verdad que yo reconozco es que los niños son como esponjas absorbiendo tanto lo bueno como lo malo. Después, repiten lo aprendido de forma inconsciente hasta que todo a su alrededor los domestica, los pule, los educa, los “civiliza”; y entonces, cuando empiezan a ser conscientes del poder que realmente tienen entre los adultos, es cuando comienzan a dejar de ser realmente niños... ¿No sé?, espero que podáis ayudarme a decidir...

7 Cosquillas:

La cosquilla de Blogger DANI dice...

Mentir no se si mienten, pero de chantajear...puedo corroborar que dominan un "güebo" ja ja ja...

Y sino, mira la hora del comentario, y aqui estamos "parriba pabajo" ja ja ja.

un beso infantil

7:13 a. m.  
La cosquilla de Anonymous Istharb dice...

Bueno, los niños si mienten, otra cosa es que lo hagan conscientemente de que es una mentira. Dependidendo de la edad, pero desde que saben discernir entre lo que es bueno y es malo, que aunque no lo creamos lo hacen en una etapa muy temprana, saben lo que es una mentira.

Si no recuerdo mal, las mentiras, empiezan como a los dos años y medio, junto con el egocentrismo infantil.

Toy pensando que tengo que volver a leerme muchos apuntes, que voy olvidando muchas cosas, joer, si es que no tengo memoria historica, cachis!!!

Un beso

10:30 a. m.  
La cosquilla de Anonymous Carquinyol dice...

Pues vaya con los niños, mentirosos, chantajistas, egocéntricos... menos mal que también son adorables (cuando quieren) que si no !!!! jejejejeje

10:45 a. m.  
La cosquilla de Blogger SISOR dice...

Creo que hay un poco de todo. Por un lado son inocentes, por supuesto. Pero por otro lado son muy, pero que muy vivos.

Es una gran incognita, pero en el fondo nos alegra saber que nosotros también fuimos una vez así de inocentes y porque no decirlo, un poquito cabrones. Jejeje

Yo tengo la suerte de aprender cada día de mi hija. Y no deja de sorprenderme su capacidad para absorver todo lo que se encuentra. Ojala tuvieramos esa capacidad nosotros ahora.

Son un dulce misterio. Y las mentiras son pruebas para los educadores, los padres, que cada vez están menos atentos a su labor.

2:07 p. m.  
La cosquilla de Anonymous Elvira dice...

Los niños si mienten, algunas veces lo hacen sólo para protegerse, de las tonterías de los adultos. Intentan construir un modelo ideal para ellos, o un modelo ideal para los padres, exigentes padres.

Otras, son las mentiras son las que dicen por manipular, pero estas pueden surgir muy temprano.

Dice que los niños siempre dicen la verdad, pero yo creo que es mentira, lo que creo es que: A los niños no les da verguenza (ni miedo) decir la verdad, siempre que no tengan miedo, ni se sientan coaccionados.

Bueno, eso ya es de psicología, y yo soy de ingeniería.

Un beso

4:49 p. m.  
La cosquilla de Blogger J.C. dice...

Creo que una cosa no quita a la otra. Los chiquitos dicien verdades y también muchas mentiras. Los grandes hacemos lo mismo -algunos más que otros-. En ambos mundos, algunos ojos se venden por transparentes y es fácil descubrir a la mentira; otros llevan años practicando y están tan oscuros que engañan en todo momento.
¿Con cuales me quedo? No tengo paciencia con los chiquitos, y prefiero boxear a un grande mentiroso que a un enanito al que triplico en edad.

5:07 p. m.  
La cosquilla de Anonymous lamirada dice...

Gracias por tu comentario, ayss que bonito es el amor, y lo disfruto cada dia con mas intensidad..

Respecto a las mentiras de los ni�os, bueno creo q en ellas a veces infuimos los adultos y la educacion q le damos.... claro exan mentiran, chantajean, etc...pero pienso q siempre desde su inocencia, porq somos los adultos los q debemos ense�arles a distinguir y a valorar...
En fins..son angelitos con cola demonio, jaja
besines dulces!!

12:22 a. m.  

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