11 noviembre 2006

Si no quieres ser como ellos... Lee

Parece mentira, me da la sensación de que fue ayer; sin embargo, ¡hace ya veinte años de aquellos sábados por la mañana!... Si me preguntaran que es lo que mejor recuerdo de aquellos momentos, probablemente contestaría con cara de alegría: El no tener que madrugar para ir a clase, el chocolate calentito con churros que me comía en pijama delante de la televisión, y las extravagantes ocurrencias de la ya mítica bruja avería; y es que: ¿qué persona de mi generación es incapaz de acordarse de aquel programa: “la bola de cristal”?... ¿quién no recuerda ya algunos de sus lemas: “tienes quince segundos para imaginar… si no se te ha ocurrido nada a lo mejor deberías ver menos la tele”?... Gracias a aquellos sábados por la mañana, aprendí a valorar casi sin darme cuenta el humor surrealista y absurdo, lo que ahora suele llamarse “humor inteligente”. Aunque, por encima de todo, podría decirse que sin apenas apreciarlo, aprendí a dejar volar mi mente dando rienda suelta a la imaginación.

Me acuerdo con especial cariño de una de sus frases más sonadas: “Si no quieres ser como ellos, lee”; la cual, venía siempre acompañada de un rebaño de ovejas como imagen de fondo, ¡eso si eran mensajes subliminales directos al cerebro de un montón de adolescentes en fase cero!... ¿Se puede ser más clarito a la par de efectivo?...

Aunque, puestos a lanzar preguntas al aire, aquí dejo ésta: ¿Qué son para ti los libros?: ¿El modo más eficaz de aumentar progresivamente tus dioptrias?, ¿un montón de hojas encuadernadas con el único fin de adornar una estantería solitaria?, ¿una manera como cualquier otra de contraer el tiempo en el metro o el autobús?, ¿un misterio encerrado con ganas de ser desvelado con el paso de cada hoja?... Dicen que la lectura entra por la costumbre; y que cuando su veneno te invade, entonces es cuando el hábito adquirido hace que la obligación se convierta en un verdadero placer… Un placer en el que otros muchos sólo alcanzan a ver un objeto aburrido, forrado de azul, con pocas ilustraciones y muchas palabras hablándonos de cosas que realmente no nos interesan… Me llama mucho la atención, en esto de la lectura parece no haber términos medios, parece ser que siempre puede aplicarse a la perfección aquella frase tan tajante de: ¿o conmigo, o... sin mí?.

Yo lo único que he podido comprobar, es que todo áquel que adquiere el gusto por la lectura ya no lo abandona jamás. Ante todo, el buen lector es un ladrón de tiempo, siempre encuentra un momento para robar instantes perdidos que le permitan deslizarse por un libro que motive su curiosidad… ¿por qué no redescubrir el pequeño placer de leer?, perdamos la pereza que nos da sumergirnos en esos misteriosos objetos rellenos de letras con sentido. Olvidémonos momentáneamente de utilizar esa frase tan usada de: “uffff, quinientas mil páginas, !ni loco!... ¿Quién sabe?, igual al final de la aventura, adentrarse en un terreno para nosotros aún por explorar, !puede que hasta nos guste!. Es fácil, sólo hay que encontrar el tipo de lectura que más nos motive.


Si yo fuera un marca-páginas, me gustaría habitar entre las hojas de… Mmmm, difícil respuesta… Aunque, hay uno en especial, que además de pintarme por momentos la sonrisa, me resultó especialmente enternecedor: “La sonrisa etrusca”… ¡Os lo recomiendo!... Y ahora que me pilláis ya con la sonrisilla puesta, pues… ¡Muy feliz fin de semana!... ¡Nos vemos el lunes!.

11 Cosquillas:

La cosquilla de Anonymous Ambrosía dice...

Los libros son el alimento interno que me hace crecer día a día. Jamas he sentido pereza de abrirlos, muy al contrario son una tentación para mi, y me es difícil pasar junto a alguno de estos “objetos mágicos”, sin obtener de ellos alguno de sus secretos.
Siempre contienen algo nuevo que aprender... algo desconocido que conocer.
Excelente post ....gracias por compartirlo...
Un besito

3:45 p. m.  
La cosquilla de Anonymous Jim dice...

Los Libros, es el mejor motor para viajar, soñar, descubrir e imaginar, siempre tengo uno en mi mesita de noche

Besos

byebye

6:59 p. m.  
La cosquilla de Anonymous Carquinyol dice...

Para definir los libros me quedo con una manera como cualquier otra de contraer el tiempo en el metro o el autobús (donde los suelo leer últimamente, pero ahora con la competencia del Pocket) y con un misterio encerrado con ganas de ser desvelado con el paso de cada hoja.

Ya dices bien que son un veneno, en mi caso eso si, deben de ser de alguna de las temáticas que me gustan. Soy un animal de costumbres y no soporto un libro que no me atraiga minimamente.

Por cierto, los adolescentes en fase cero van degenerando, ahora mismo creo que hay en fase -2 sueltos por el mundo (y de los no adolescentes en fase -10 mejor ni hablo)

8:22 p. m.  
La cosquilla de Blogger J.C. dice...

¿Viste cómo uno puede diferenciar a la gente que lee de la que no? Me maravilla ese destello que se nos impregna en los lectores y nos distancia de la ignorancia.

Una de mis frustraciones es que jamás conseguiré leer todo lo que se ha escrito. Me falta tiempo y PLATA!

Besi. Buen findeeee!!!!

8:35 p. m.  
La cosquilla de Anonymous Nanny Ogg dice...

Los libros son mis mejores amigos, mis compañeros, mis psicólogos, mis drogas. No sabría vivir sin ellos. Quien no lee ¿piensa?

(A mí, había otra frase que me encantaba de la bola de cristal, la decía el hada vídeo, era algo así como: "hay que enzeñar a dezaprender como ze dezahacen laz cozaz")

9:43 p. m.  
La cosquilla de Anonymous ángel dice...

acertado... muy acertado tu artículo.
deberías ver mi casa (modesta y pequeña), ocupada por rimeros de libros, estanterías con libros y cajones con libros.
todos a mano, no consiento que se guarden remotamente, pues si un libro no se abre es como la sepultura del saber.
mi mujer me pregunta, pero ¿para qué quieres tantos?, ¿no los has leído ya?, ¿para qué los guardas?... y es que son como viejos amigos, con los que he pasado muy buenos momentos... he reído con ellos, también he llorado, me han acompañado a lugares remotos y me han enseñado a vivir... ¿cómo los voy a desechar?.
besitos Alalluna.

12:12 a. m.  
La cosquilla de Blogger Manuel dice...

siempre recuerdo el primer día de la clase de literatura de 1º de BUP, cuando la profesora empezó a preguntar quien había leído un libro, dos, tres, cuatro ... las manos se iban levantando, y cuando llegó a cinco, me preguntó: ¿qué pasa que no has leído ningún libro? ... y yo: no, es que he leído más de diez este verano.

1:10 a. m.  
La cosquilla de Blogger Lara dice...

Pues es verdad, leer es una costumbre que no se pierde jamás. Yo últimamente lo he dejado un poco de lado porque no tengo tiempo de nada, pero volveré a coger el libro, vaya si volveré.
Besos.

12:15 p. m.  
La cosquilla de Blogger El detective amaestrado dice...

Yo me compré la serie en DVD hace un par de años para repasarlos yo y enseñárselod a mi hija.
Completamente de acuerdo en lo que refiere a libros...Siempre son pocos cuando te pica veneno. Imprescindibles en mi vida

6:26 p. m.  
La cosquilla de Blogger ahhh dice...

Yo reconozco que me costó un poco aficionarme a la lectura, pero por que soy un vago redomado y leer requiere su esfuerzo. Pero vaya si recompensa... Mucha gente considera la lectura como una evasión, como una manera de conocer otros mundos. Para mi leer es comprender un poco más este mundo y, sobre todo, a mí mismo. Y no digamos ya escribir, ¿hay mejor espejo en el que uno pueda mirarse?

Un abrazo releido una y mil veces

9:17 p. m.  
La cosquilla de Blogger principito dice...

Que recuerdos los de la bruja averia y compañia.

Y si fuera marca-páginas me perderia en "El alquimista".

Besos!

10:29 p. m.  

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