10 agosto 2006

Mi cama se la merendó

Siempre me he preguntado qué haría yo si tuviera a mi disposición una máquina del tiempo, ¿viajaría al futuro o al pasado?, seguramente al pasado sin pensármelo demasiado; pero ¿a qué época en concreto?, eso si que ya no tiene tan fácil respuesta, demasiadas incógnitas por despejar y demasiadas curiosidades juntas como para decidirlo así tan rápidamente; aunque hoy, al menos por un instante, no hubiera quedado lugar a dudas, me hubiera dado un pequeño paseo por mi propio pasado inmediato. La explicación es bien sencilla, en día y medio me voy de escapada por Francia, será por poco tiempo; pero hoy, por un momento, pensé que ese poco tiempo iba a quedarse reducido en un simple nada. Esta tarde creí que había perdido la cartera con toda mi documentación dentro, así es complicado plantearse un viaje; más aún, cuando mi vocabulario en francés se limita básicamente a poco más de tres palabras. No hubiera estado nada mal poder retrasar un poco el reloj para poder espiar mis propios actos.

Cuando se te pierde algo, el primer impulso siempre es inevitable, te da por registrar cada rincón de la casa como si de eso dependiera encontrar el dinero escondido de Marbella. De poco sirve entonces imaginar las olas rompiendo en la playa o el sonido del viento; en estos casos, además de la cartera, también se suele perder la calma. Siempre está uno dispuesto a saquear su propia vivienda; pero, justo después de hacerlo, es cuando caes en el error y te paras a pensar que quizás el único que está perdido eres tu mismo. Te da entonces por querer convertirte en detective y recrear la escena del crimen, esperas una pista que te ayude a esclarecer tanto misterio; y justo ahí, es cuando empiezas a pensar con claridad: las cosas perdidas suelen estar siempre en su sitio, no tienen piernas para salir huyendo y si lo hacen tampoco pueden irse muy lejos a no ser que haya un culpable de por medio. Están ahí, justo enfrente, tanto que es posible estar mirándolas sin verlas.

Casualidad o no, los delincuentes más comunes suelen ser siempre las partes traseras de los cajones, el espacio entre dos muebles... Y, !por fín!, !justo ahí!, haciéndose hueco entre la rendija de una madera, !ahí estaba!, mi cama se merendó a mi cartera sirviéndose del efecto camuflaje; y como consecuencia de su mala digestión, ahora tengo en la mesilla de noche cuatro fotos nuevas que pensaba entregar mañana en comisaria para poder hacerme un nuevo DNI... !C´est la vie!.

Moraleja: Hay pérdidas que por mucho que te fastidien siempre pueden ser reemplazables, lo malo es cuando uno hace inventario de sus cosas perdidas y descubre que, sin proponérselo, ha dejado escapar cosas "irrecuperables": el tiempo, la vergüenza, la confianza, la esperanza, el valor, la memoria, la alegría, el afecto, la cabeza, el equilibrio, la dignidad, la razón, la inspiración, la inocencia, la intuición... !no hay límite!, pero: ¿hacia dónde viajan ese tipo de cosas?, probablemente tampoco se mueven del sitio, somos nosotros los que al perdernos no sabemos reconocerlas. De vez en cuando, habrá que ir a buscarlas a esa realidad paralela donde se hospedan.

6 Cosquillas:

La cosquilla de Anonymous Brisa dice...

Esas cosas irrecuperables; el tiempo, la dignidad, la confianza, etc.. pienso que las mandamos nosotros mismo de viaje sin vuelta, para siempre.

Es cuestión de valorarlas para cuando estemos perdidos, no dejemos de ser nosotros mismos.

Buen viaje Allaluna, lleva la cartera pegada a ti en todo momento .

;)

3:45 a. m.  
La cosquilla de Anonymous Carquinyol dice...

Consejos para las cosas perdidas.

Si eres una cosa perdida y vas a realizar en corto plazo el viaje a la Tierra de las Cosas Perdidas (TCP) ten en cuenta :

a) Si viajas en Renfe probablemente llegarás tarde (y encima en agosto te saldrá más caro). Por favor, si tienes que hacer algún tipo de trasbordo tenlo en cuenta.

b) Si viajas con Iberia, probablemente te volverás a perder. En este caso conseguirás el status "Cosa Perdida x2" y deberás viajar a la Tierra de las Cosas Muy Perdidas (TCMP)

Muchas gracias por seguir los consejos

9:57 a. m.  
La cosquilla de Blogger Carquinyol dice...

Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

10:43 a. m.  
La cosquilla de Blogger Alalluna dice...

Brisa: Los viajes tienen siempre vuelta si les compramos billete, sólo hace falta tener decisión para hacerlo. Así que lo de "irrecuperables" mejor lo dejamos entrecomillado, mientras no pierda uno la voluntad hay solución para todo.

Carquinyol: jajaja muy bueno!, pues no lo había pensado, pero ese hubiera sido un buen principio para mi articulillo, tienes mucha imaginación, !no la pierdas nunca!

10:50 a. m.  
La cosquilla de Anonymous Txeminskas dice...

Sigue así Alalluna, cada día me gusta más tu blog.
Para mí la única cosa que no se recupera es la confianza. Ganarla puede ser fácil o difícil, pero una vez que se pierde...

El resto depende del momento y la situación que afrontemos.

12:53 p. m.  
La cosquilla de Blogger Alalluna dice...

Txeminskas: Buen matíz el tuyo!!. La confianza en uno mismo siempre puede volver si se la llama a gritos, pero la confianza que depositas en los demás ya es otro cantar. Si alguien te falla una vez puede volver a fallarte dos. Las segundas oportunidades están bien; pero ganarse de nuevo la confianza que has perdido, es un trabajo difícil que no siempre da sus frutos. La semilla de la duda siempre nos hace estar alerta y no bajar la guardia. Y esas, nuestras pequeñas dudas, si que no se nos pierden ni aún dejándolas abandonadas en medio de una gasolinera.

2:36 p. m.  

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